A continuación tienes las anotaciones publicadas durante el mes de May de 2005:

Noticias desde el frente

Con un poco de suerte habrá Internet en casa la semana que viene, con lo que Excentris saldrá de esta especie de letargo obligado. He empezado a trabajar y cuando llego a casa no tengo ganas de salir con el portátil a buscar un nodo abierto.

Pido un poco de paciencia a los que os pasáis por aquí de vez en cuando. Pronto esto estará rodando de nuevo.

Otra de Tokyoplastic

Musicbox es lo nuevo de Tokyoplastic, los creadores de Drum Machine, de los que ya hablamos en su día en Excentris.

[ vía ]

La odisea de bloguear

Mantener este blog se está convirtiendo últimamente en una odisea sazonada con mala suerte. No hace todavía un mes que vivo en Utrecht, en el centro de Holanda, y todavía no tenemos Internet en casa. Ayer instalaron el teléfono y hoy solicitaré la ADSL, que probablemente (y viendo lo que han tardado en dar de alta una línea de teléfono) tardará mínimo un mes, siendo optimista y tratando de convencerme a mí mismo de que no todo puede salir tan mal. Pobre inocente…

El caso es que de momento Excentris se sustenta gracias a nodos wireless abiertos, la amabilidad de mi vecino, y de vez en cuando las aulas de ordenadores cuando acompaño a M a la universidad. Pero el panorama puede cambiar a partir del lunes, pues empiezo a trabajar. Esto reducirá las posibilidades a “la amabilidad de mi vecino” que podría convertirse en “la hostilidad de mi vecino” o incluso en “mi vecino me quiere muerto” si pretendo actualizar cada día, como me gustaría.

La alternativa se llama “prehistoria” y viene en forma de modem de 56Kbps. Ya veremos.

De cualquier forma seguiré actualizando Excentris (casi) a diario, así que no os vayáis muy lejos.

Koninginnedag (II)

Imaginad una de aquellas manifestaciones en contra de la guerra de Irak (en la que distintas ciudades parecían competir por quién la hacía más gorda), multiplicad la gente por dos y ponedles a cada uno una cerveza en cada mano (excepto a los niños, claro, a los que podéis poner…qué se yo, un zumo). Música por todas partes, los bares a petar de gente, fiesta, fiesta y fiesta. Increíble fin de semana el que he vivido por estas tierras. Nunca había visto tanta cerveza junta ni tanta gente bebiéndola.