Sí, ya lo sé. Ya basta de alargar las vacaciones. En realidad, este año las vacaciones han pasado como un suspiro, pues tras 10 días al sol en España tocaba volver a tierras más húmedas para hacer todo el papeleo de la universidad y buscar alojamiento más o menos cerca. Afortunadamente hemos encontrado un piso muy chulo a una media hora de la universidad. Perfecto.
Esa es básicamente la causa de tan tardía reincorporación a Excentris. Vimos el piso, nos gustó y firmamos. Nos dieron las llaves y tras echarle una ojeada decidimos que era hora de quitar el papel de las paredes y pintar. Y maldito sea el que puso el papel. Maldito sea él y los tres cabrones anteriores que también pusieron papel. 4 capas de papel a cada cuál más fea!
Al final, con esfuerzo y una máquina de vapor que nos ha hecho sudar la gota gorda, el papel ha salido y el piso ya está casi pintado. Ya sólo queda traer los trastos que todavía tenemos en Utrecht y darnos un paseo por el Ikea a ver si compramos cuatro cosillas que nos faltan.
En fin, os podéis imaginar que estos días han sido moviditos. Por cierto, ya estoy inscrito en la universidad y escribiendo desde mi portátil conectado a la red wireless de la que ya os he hablado. Sin palabras. Hoy es el último día de la semana de introducción (ojo fiesta!) y empiezo las clases el próximo martes.
En lo que son los últimos coletazos de un verano ciertamente ajetreado, hasta el martes estaré ocupado a fondo con el piso. Luego, afortunadamente, el ritmo volverá a la normalidad y con ello Excentris y la gran cantidad de notas que se han ido acumulando durante todos estos días.
Lo dicho, retomamos los controles de este weblog!