Fahrenheit
Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con un videojuego. Fahrenheit es un juego que te sumerge en la historia desde el primer momento, creando una excelente ambientación, con un guión excelente y unos personajes muy bien trabajados. Sin duda el mejor juego al que he jugado desde hace mucho.

Manhattan está paralizada por la nieve. Una noche, Lucas Kane, nuestro protagonista, está cenando solo en un restaurante, cuando de repente entra en una especie de trance, coge el cuchillo de su mesa y se dirige hacia los servicios, donde se graba un extraño símbolo en el antebrazo y todavía sin control sobre sí mismo, mata al primer hombre que entra a los servicios.
Cuando Lucas recupera el conocimiento y el control sobre sí mismo descubre lo que acaba de hacer. Empapado de sangre, con un cuchillo en la mano y un cadáver a sus pies, Lucas es ahora un asesino.
Y en ese preciso instante pasamos nosotros a controlar a Lucas. Me parece una forma excelente de meterte en la historia. Pero además, cuando conseguimos salir del local sin llamar demasiado la atención y llega la policía, ¡pasamos a controlar a la pareja encargada del caso! Esto es algo que me parece genial, pues hace que nos comprometamos con ambas partes, asesino y policía. Hay que jugar dos historias, con dos puntos de vista diferentes, y esto hace que uno se sienta parte del juego de una forma especial.
He jugado una hora o así y me he obligado a dejarlo, porque el lunes tengo un examen y hay que estudiar, pero la semana que viene el juego va a echar humo.







