Ayer tuve ocasión de ver V for Vendetta. En versión original, por supuesto. Desde que vivo en Holanda el cine siempre en versión original, pero además creo que esta película es imprescindible verla en versión original para apreciar el excelente trabajo de Hugo Weaving.
En ocasiones, al salir del cine soy incapaz de reflexionar sobre la película que acabo de ver. Intento comenzar una frase para comentar algo, pero las palabras no fluyen, quedan atascadas en la garganta, porque hay emociones más fuertes que impiden que estas cobren significado. Una mezcla de sentimientos: satisfacción, felicidad, rabia, rebeldía, miedo…que no dejan lugar a una clara reflexión. Ayer fue una de esas ocasiones.

Recuerdo que ya cuando leyera el comic muchas de esas sensaciones ya se respiraban en las viñetas de Alan Moore (guión) y David Lloyd (dibujo). Viñetas ilustrando la indefensión, el miedo, la sumisión, la rabia, la venganza que despierta la represión, el poder corrupto, iglesia podrida…
V for Vendetta es una obra maestra. Toda la esencia de la historia original, reforzada por una banda sonora muy bien escogida (¡apoteósica cuando suena la obertura 1812 de Tchaikovsky!), una iluminación que nos acerca a las grises calles de Londres, y unos personajes muy bien escogidos dan como resultado una magnífica adaptación* de la novela gráfica de Moore y Lloyd.
Referente a la interpretación, Hugo Weaving no necesita siquiera mostrarnos el rostro, siempre oculto por la extrañamente expresiva máscara, para transmitir con la voz todo lo que es el personaje y lo borda. Y Natalie Portman, excelente en su papel, aporta cierta inocencia necesaria para retratar la indefensión de la sociedad ante la opresión de un gobierno fascista.
V for Vendetta es un canto a la libertad. Una película cien por cien recomendable que no dejará indiferente a nadie. Una película para reflexionar, pero también para disfrutar su puesta en escena.
“Remember, remember the fifth of November…”
* Aunque, como siempre sucede en las adaptaciones, haya cosas que no sean fieles al cien por cien a la obra original.