Este weblog cumple hoy un año, y me doy cuenta de una cosa: es a partir del momento en el que decidí escribir más para mí mismo cuando empecé a disfrutar verdaderamente de Excentris. Suena muy egoísta, lo sé, pero el hecho de escribir algo pensando únicamente en la gente que lo va a leer no hace más que influenciar de forma negativa el resultado. Pensar que hay que actualizar el weblog porque “ya hace un par de días que no escribo nada” es una actitud que crea una ansiedad innecesaria, cuando en realidad un weblog, por lo menos desde mi punto de vista, es una vía de escape para deshacerse de ciertas tensiones.
Es también a partir de ese momento que el filtro por el que pasa el contenido que acaba siendo publicado en Excentris se hace más denso. Separar el grano de la paja en lugar de escribir sobre cosas que muchas otras personas ya han comentado, y destilar el contenido que considero que merece pasar a engordar el archivo. ¿Por qué comentar la nueva adquisición de Google o la salida de la nueva versión de Firefox si millones de weblogs han escrito ya algo sobre el tema?
Al fin y al cabo, aunque Exentris trata “sobre arte, diseño y tecnología en todas sus variantes y combinaciones” esto no deja de ser un weblog personal, y como personal lo que aquí aparece publicado no es lo bueno, sino lo que me gusta.
Y así seguirá Excentris hasta que un día no sirva al objetivo para el que fue concebido, o en el que no disfrute escribiendo. Y de momento puedo decir que a este weblog le queda cuerda para rato!
Y por último, daros las gracias a los que pasáis de vez en cuando por aquí, pues sois uno de los motivos de que todo esto siga adelante.
Un saludo a todos y una vez más, ¡gracias!