A continuación tienes las anotaciones archivadas en 'Personal':

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Hoy hace 3 años del nacimiento de Excentris, tiempo durante el cual las intenciones que motivaron su creación han ido poco a poco perfilándose hasta dar a este humilde weblog su actual forma y definiendo el contenido que va haciendo crecer los archivos.

Hoy Excentris es el etéreo rincón digital donde voy guardando pequeñas dosis de inspiración que mantienen viva la imaginación para quienes no nos cansamos de soñar. Y me alegro sinceramente que el número de soñadores que pasan por aquí en busca de más de esas cápsulas de inspiración siga creciendo cada día que pasa.

El arte, ya sea a través de la ilustración, la animación, el cine, la fotografía, la escultura o incluso los videojuegos es el ingrediente básico del brebaje que se sirve aquí y espero sinceramente que aquellos que disfruten de la receta sigan viniendo a por más y que otros tengan ocasión de probarla.

Quiero dar las gracias a quienes apreciáis lo que aquí se ofrece y a todos los artistas, soñadores y en ocasiones visionarios que con su talento hacen posible que esto siga adelante.

A todos, gracias.

Londres

Me voy a Londres a pasar unos días (de hecho ya estoy en camino…), así que hasta el jueves de la semana que viene esto estará bastante solitario. ¡Hasta la vuelta!

Ilium, de Dan Simmons

Ilium, de Dan SimmonsCuando vi por primera vez en las estanterías de una librería de Barcelona la edición de bolsillo de Ilium no puse demasiado empeño en resistirme a comprarla. Y la verdad es que no podría haberme resistido aún queriendo, más habiendo leído Hyperion (y su caída) y Endymion (y su ascenso).

No pretendía leerla de inmediato pero sí a corto plazo y el caso es que su lectura se fue demorando. Hasta este verano. Y creo que el motivo de dicha procrastinación lectora era un temor interno a encontrarme con una novela de las dimensiones y el alcance de Hyperion y Endymion (y sus respectivas caída y ascenso) que no estuviera a la altura de éstas. Tras su lectura puedo asegurar que ese temor era algo totalmente injustificado. Ilium es distinta, sí. Pero sigue siendo, en mi modesta opinión, una deliciosa perla de la ciencia ficción actual, y ratifica que el polifacético Simmons es un indudable maestro del género.

Simmons se encarga en Ilium de recrear la Ilíada de Homero en clave de ciencia ficción, desarrollando la historia mediante tres líneas narrativas que conectan la Tierra (donde la reducida población humana comienza a cuestionarse sobre sus orígenes, largo tiempo olvidados), Marte (donde un historiador del siglo XX ha sido resucitado por los dioses que habitan el Monte Olimpo marciano para observar y comparar la guerra de Troya que ellos mismos están recreando con lo relatado en la Ilíada de Homero) y los satélites Galileanos (desde donde parte un grupo de Moravecs rumbo a Marte en una misión que pretende descubrir el origen del aumento de fluctuaciones cuánticas en dicho planeta), aunque el principal hilo argumental gira en torno a la guerra de Troya.

Es difícil explicar más allá de estas pocas líneas de qué trata Ilium sin desvelar demasiados detalles que sin duda alguna el lector disfrutará al descubrirlos por sí mismo.

En definitiva, Ilium es una novela extraordinaria, donde el autor no escatima a la hora de dotarla de buenas ideas, bien tramada y con el savoir faire de Simmons. Una novela que no se lee, se devora. Veremos qué nos depara Olympos.

A medio gas

Ya estoy de vacaciones, lo cual implica que estos días Excentris funcionará a medio gas. Seguiré por aquí, pero es posible que las actualizaciones no sean tan frecuentes. ¡Disfrutad del verano!

Berlín

Ayer llegamos de pasar unos días en Berlín, donde disfrutamos de buena cerveza, buena comida y una ciudad enorme, prácticamente imposible de recorrerla a pie, pero muy bien comunicada con una excelente red de transporte público. Una visita muy recomendable si tienes unos días libres y ganas de salir de viaje. Dicho queda.

Exámenes…

Se acercan los exámenes, que si todo va bien es posible que sean los últimos que haga. De ahí que tenga esto aparcado. Luego a por el proyecto y a trabajar, que ya va siendo hora. En fin, disculpad si no aparezco mucho por aquí en unos días.

¡Ah, y feliz 2007 a todos!

Ya estoy aquí

Después de unas larguísimas vacaciones, ha llegado la hora de retomar las tareas que quedaron abandonadas hace unas semanas.

No me ha faltado tiempo para viajar, descansar, y dedicarle tiempo a la lectura y el dibujo.

La verdad es que ha sido un verano francamente bien aprovechado en el que he tenido la suerte de pasar un par de semanas repartidas entre Suecia y Finlandia, y tres semanas en España que han dejado más de 300 fotografías que irán subiendo poco a poco a mi cuenta de flickr.

Ahora toca volver a la universidad y con ello a la rutina estudiantil, pero también a Excentris y a otros proyectos que tengo en mente, así que ¡manos a la obra!

Letargo vacacional

El martes me voy de vacaciones, así que hasta mediados o finales de agosto es posible que todo esto esté bastante parado. Y si os aburrís, pasaros por aquí.

¡Buen verano a todos y todas!

Una noche inolvidable

Anoche Metallica lo volvió a hacer. Es difícil expresar con precisión las emociones vividas en un grandioso concierto en el que para celebrar el 20 aniversario del brillante Master of Puppets la banda lo tocó de principio a fin y en riguroso orden. Desde Battery a Damage Inc. para absoluto deleite de los presentes. Tampoco faltaron Nothing Else Matters, Enter Sandman, One, Sad But True, Seek and Destroy y un largo etcétera e incluso una nueva canción todavía sin título que tocaron también en el concierto del 6 de junio en Berlín (con muy buena pinta por cierto).

Master of Puppets

Pero no sólo se cumplen 20 años de Master of Puppets, también hace 20 años que Cliff Burton murió en un trágico accidente en Suecia durante la gira europea del 86. En el estadio estalló una emotiva ovación al aparecer en las pantallas gigantes la foto de Burton.

En fin, otro concierto inolvidable al que he tenido la suerte de asistir.

Un corte de pelo

Un corte de pelo puede no significar nada. O puede significarlo todo. Me explicaré. O por lo menos voy a intentarlo. A Sansón, la melena le otorgaba fuerza. En mi caso creo que ha sido lo contrario. Durante bastante tiempo (cerca de dos años) he dejado mi pelo crecer hasta acercarme sospechosamente a la descripción de un Aragorn cualquiera. Es difícil explicar una imbecilidad tan imbécil como la que voy a explicar, sin que parezca que acabo de salir del psiquiátrico de Arkham, pero el caso es que durante este tiempo creo que mi pelo ha ido absorbiendo parte de mi energía. Como una especie de parásito viviendo a costa de mi fuerza. Parece absurdo, y de hecho lo es, pero es la sensación que me venía persiguiendo últimamente.

Una pereza excesiva, lentitud a la hora de reaccionar ante determinadas situaciones, escasez de fuerza de voluntad, cobardía, inseguridad, baja autoestima (o autoestima cero) son algunos de los síntomas que acechaban en cada esquina. Hace un par de años que mis lápices no ven la luz, encerrados en sus estuches. Hace mucho tiempo que no escribo historias en Neosite, a pesar de que un buen día intenté reaccionar. Pero mi pelo se había hecho con el poder mientras yo miraba las nubes, y ya era demasiado tarde para reaccionar. Había sucumbido a la tiranía de mi lado negativo, y la vida tenía un color grisáceo, cargada de mediocridad.

Hoy me levanté temprano, me acerqué al espejo y supe lo que tenía que hacer. Y mientras me dirigía a la peluquería podía escuchar los gritos de mi yo oscuro, amenazando con desterrarme para siempre de mi propia vida, imprecando, con las puntas afiladas y siniestras. Y ya en la puerta de la peluquería me he cargado de valor, he alejado las aciagas amenazas de mi oscuro yo y me he acercado a la peluquera. Lo quiero corto. Corto. He dicho. Con una mirada cómplice, ella ha asentido y ha comenzado a cortar. Ha cortado y cortado y cortado, mientras oía en la lejanía los desgarradores gritos de mi oscuro yo, moribundo. Unos minutos más tarde, un leve (recordemos que estoy en Holanda) rayo de sol ha salido de entre las cenicientas nubes.

Lo he conseguido. Después de dos años, he roto las cadenas que me mantenían esclavo de la mediocridad y la pereza, de la desilusión y la falta de voluntad. Hoy he resurgido de mis cenizas, más fuerte que nunca, cargado ilusión por las cosas que un día fueron mis sueños. Hoy, un buen corte de pelo, como ya le ocurriera a Sansón, lo ha cambiado todo, pero esta vez para bien.